Si te apetece probar una opción diferente al pan de siempre, estos panecillos de lino y yogur pueden convertirse en un básico en tu cocina. Son fáciles de preparar, no llevan harina y resultan muy prácticos para el día a día. Pero, más allá de su sencillez, lo más interesante de esta receta está en el lino, una semilla con un perfil nutricional muy completo.
Ellino destaca por su aporte de fibra, especialmente útil para aumentar la saciedad y favorecer un buen tránsito intestinal. Además, contiene grasas saludables, entre ellas omega-3 de origen vegetal, que contribuyen a cuidar la salud cardiovascular y a mantener una alimentación más equilibrada. También aporta proteínas vegetales y compuestos antioxidantes, por lo que estos panecillos se convierten en una opción nutritiva y muy versátil para incorporar en desayunos, comidas o cenas.

Ingredientes para 3 panecillos:
Ingredientes secos:
- 150 g de lino molido
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- Sésamo opcional para decorar
Ingredientes húmedos:
- 150 ml de yogur natural entero.
- 1 huevo
Elaboración
En un bol, mezcla primero los ingredientes secos: el lino molido y la levadura en polvo. A continuación, añade el yogur y mezcla bien hasta que la masa empiece a integrarse. Incorpora después el huevo y remueve de nuevo hasta obtener una masa homogénea.
Cuando la masa esté lista, divídela en 3 porciones y dales forma redonda con las manos. Coloca los panecillos sobre papel vegetal o sobre la base de la freidora de aire, píntalos por encima con un poco de huevo batido y, si te apetece, añade unas semillas de sésamo para decorar.
Cocínalos en la freidora de aire a 180 ºC durante 15-17 minutos, hasta que estén dorados. Si prefieres hacerlos en horno, hornéalos a 180 ºC durante unos 25 minutos.
Déjalos templar unos minutos antes de abrirlos o servirlos, y ya estarán listos para disfrutar.
Ideas para rellenar tus panecillos:
Preparar un relleno con queso fresco cottage, aguacate y hojas verdes, una combinación cremosa y muy agradable, ideal para un desayuno o una cena ligera.
También puedes optar por una versión más completa con pollo a la plancha desmenuzado, tomate y un poco de mostaza o hummus, que aporta más saciedad y lo convierte en una opción muy práctica para una comida.
Otra propuesta con un aire más especial es preparar un relleno de queso de cabra fresco, cebolla caramelizada y canónigos. La cremosidad del queso junto al dulzor de la cebolla crea una mezcla muy apetecible y con mucho sabor.

